domingo, 6 de diciembre de 2009

Día de la Nación Andaluza

Este 4 de diciembre, Día de la Nación Andaluza, el Colectivo de Unidad de los Trabajadores (CUT-BAI), el Partido Andalucista (PA), el Partido Socialista de Andalucía (PSA), y el Sindicato Andaluz de Trabajadores (SAT) rindieron un homenaje a la memoria de Jose Manuel García Caparrós, asesinado por las fuerzas de orden pública en las movilizaciones pacíficas de 1977 a favor del reconocimiento histórico (art.143 C.E.) de la Autonomía de Andalucía. Dos millones de andaluces salieron a la calle en defensa de la identidad andaluza, uno de los gestos de los manifestantes fue colocar la bandera de Andalucía junto a la de España en la sede de la Diputación Malagueña, órgano de gobierno al que le correspondía iniciar el proceso Autonómico. Ante la negativa del presidente de esta Diputación se generaron una serie de incidentes con el resultado del asesinato del joven Jose Manuel García Caparrós.


En este acto se denunció publicamente el engaño al Pacto de Antequera, 4 de diciembre de 1978, donde se estableció el autogobierno de nuestra comunidad. Uno de los incumplimientos es el pago de la Deuda Histórica para compensar el déficit de inversiones estatales en Andalucía. Dicho pago asciende a más de 7.500 millones de euros que han sido reducidos por Jose Antonio Griñán a poco más de 1.200 millones. Pagado un tercio en dinero, el resto se canjeará por una serie de solares estatales en Sevilla, Almería y Cádiz.

Otra de las jugadas en beneficio del mercado y la especulación es la intención de reprivatizar las cajas de ahorro andaluzas. Esto supone una pérdida de poder en los intereses generales de la sociedad andaluza y un beneficio para esa minoría capitalista que amplían su radio de acción y negocios. El ámbito estatal de estas nuevas entidades aumentaría la pérdida de financiación en los necesitados sectores de producción andaluza. Ahora, que quieren hincarle el diente a los pocos medios públicos o semipúblicos que nos quedan, es el momento de exigir un Banco Público Andaluz que invierta donde el capital privado no quiere y así regenerar la economía andaluza. Hasta que no consigamos la soberanía económica no tendremos soberanía política.

No podemos esperar a que los sindicatos cómplices con este sistema neoliberal despierten de los cantos de sirena. Los pactos entre el Gobierno, UGT, CC. OO. y los empresarios nos llevan a la inmovilización. Salgamos a la calle y exijamos la intervención del Estado, una economía pública, la soberanía alimentaria donde se decida la política agraria y una nueva Ley del Suelo que establezca que todo el suelo que pase de rústico a urbanizable sea público y no especulable. Ahora, con la nueva economía basada en energías renovables no podemos dejar que se las repartan una o dos empresas, defendamos la nacionalización de la energía solar y eólica.

En cada acto público denunciaremos la actitud insolidaria del Presidente andaluz, Jose Antonio Griñán, con Aminetur Haidar al no solidarizarse y exigir el derecho a vivir en su propio país de la activista saharaui. Este verano se retretaba con los saharauis y ahora no se posiciona ante esta situación degradante provocada por las presiones y complicidad del Gobierno Marroquí.

1 comentario:

webmaster dijo...

Es muy difícil cambiar el status quo. Los gobernantes actuales, ya sean del PSOE o del PP, gobiernan para las empresas. Como dice Kiyosaki en "Conspiracy of the rich", los políticos hacen lo que conviene a los ricos, que a su vez orquestan desde los medios de comunicación sus intereses. Cuando hay un movimiento popular que no les interesa, como el surgido en Marinaleda, o de ONGs, lo ahogan no dándole publicidad. Saben que la gente pierde impulso rápidamente, a no ser que se sientan respaldados por la masa. Además tienen establecido un sistema en el que se nos va la mayor parte de nuestro tiempo en "subsistir", pagando desorbitados recibos e hipotecas, con lo que nos queda poco tiempo para luchar o pedir cambios.
Mi única esperanza es que los millones de parados nuevos tengan tiempo para investigar, hacerse preguntas, organizarse y luchar.