miércoles, 6 de febrero de 2008

Sánchez Gordillo promete luchar por “rebajar drásticamente el precio de la vivienda como he hecho en Marinaleda”

“He demostrado que era posible en un pueblo y voy a demostrar que es posible en toda Andalucía”

El candidato al Parlamento andaluz por la provincia de Sevilla de IU-LV-CA afirma que rebajar drásticamente el precio de la vivienda “no es una promesa imposible sino una realidad palpable que ya he conseguido en Marinaleda”. Según Gordillo “en el Parlamento lucharé por hacer exactamente lo mismo”.

Sevilla, miércoles 6 de Febrero de 2008

“Es muy fácil prometer cuando se está en la oposición pero en mi caso creo que hay que reconocer que hay hechos detrás de mi propuesta”, afirmó el candidato al Parlamento andaluz.

La receta de Sánchez Gordillo se basa, en primer lugar, en “que todo el suelo que pase de rústico a urbanizable sea público, con lo que se abarataría el 60% del precio de la vivienda”.

Además propone “un impuesto efectivo sobre las casas vacías” que fomentaría su salida como viviendas de alquiler, el “apoyo público a las cooperativas de vivienda” y que la vivienda pública “sea construida directamente por la Junta de Andalucía y no por subcontratas interesadas en inflar el precio”.

Según Sánchez Gordillo, “el problema de la vivienda no tiene más de 10 años por lo que los gobiernos del PSOE tienen una clara responsabilidad”. En este sentido Gordillo declaró que “los que han generado el problema son los menos indicados para resolverlo”.

El candidato de IU-LV-CA reclamó el “derecho a techo” como una obligación de la administración andaluza y estatal y mostró su apoyo al movimiento por una vivienda digna ya que “los derechos sólo pasan del papel a la realidad mediante la lucha”.

Para Gordillo “es completamente factible garantizar el derecho a la vivienda”. En referencia a su política de vivienda como alcalde Gordillo sentenció: “He demostrado que era posible en un pueblo y voy a demostrar que es posible en toda Andalucía”.

Por último afirmó que su propuesta es totalmente creíble y que “los únicos que no se la creen son los que no se la quieren creer, los especuladores y buitres del ladrillo”.